“Dios le dio a Salomón la sabiduría, una inteligencia muy grande, y una ciencia tan amplia como la arena que está en la orilla del mar…”
¡Me emociona iniciar a escribir!, sobre todo porque es la primera vez que lo hago, y en verdad con mucho gusto.
Comienzo con la charla sobre el libro que he leído, ¡el más importante de mi vida! El libro que me ha ayudado a vivir con Alegría y Amor todos los días, el que me ha enseñado a AGRADECER. Se trata de la Biblia, que inicié a leer aproximadamente hace tres años. Saben, dentro de los muchos libros de la Biblia, hay uno que me fascina, se llama: SABIDURÍA. ¡Ay, amigos! es tremendamente atinado, no hay otra palabra, es perfecto. Habla sobre los acontecimientos que vivimos e invita a enfocarlos a nuestro diario vivir. A través de mi lectura he aprendido a aceptar y asimilar tal vez poco a poco, que todo lo que me sucede, todas las experiencias que vivo son parte de mi crecimiento personal, me ayudan a madurar, a ser mejor conmigo y con los que me rodean.
El mayor aprendizaje que he tenido es a decir Sí a lo que me pasa, sin interrogar demasiado; a agradecer por ser quien soy, mi forma de ser, mi aspecto físico, mi cuerpo es perfecto, mis pies, mis manos, mis ojos que permiten que vea tantas grandezas como tener a mis padres, mi familia, la casa en la que vivo, mis escuelas, mis amigos, toda mi gente, aquellas personas con las que no congenio y que me cuesta tanto trabajo convivir, mi trabajo, los bellos días, el hermoso amanecer, las tardes y noches lluviosas y frías, la gran primavera, el calor que a veces parece ser insoportable.
Estoy en el lugar correcto y perfecto, no tengo palabras que describan todo mi sentir.
Amo mi vida, me amo.
Si en algún momento de tu vida lees Sabiduría no importa la creencia bajo la que vivas… no te vas a arrepentir, así como su nombre lo dice es todo: SABIDURÍA
Gracias por leerme… ¡Feliz de ya pertenecer a Preceptorías Literarias!
Maricela Onofre Chávez
Alías Mary Cielo
Ext. Serdán
Apoyo Administrativo